Señores: "Seguimos siendo un grupo para gente que compra discos, camisetas, va a las salas y vive la música como el balón de oxígeno que todo lo arregla"

Señores son Goiko, Claudio, Guille y Julen y nacen en Bilbao en el año 2012, año que sacaron una maqueta que les llevó a una pequeña gira de conciertos. En 2016 sacaron “La Luz”, su segundo álbum, que sin duda supuso un gran despegue para los bilbaínos.

Definen su música como pop cabrón, defendiendo sus temas a ritmo de un pop melódico y de guitarreo. En “La Luz”, no se quedan callados y critican temas sociales. Quisimos conocer un poco más a Señores y su opinión sobre algunos temas actuales.

El Ebrovisión es el primer festival en el que tocásteis. Años después volvéis, ¿Creéis que vuestro público ha cambiado de aquél "Curso práctico de autoestima" a "La luz"?

Teniendo en cuenta que nuestras cifras son bastante humildes, si es posible que hayamos ampliado un poco la familia. Desde aquel 2014 hemos hecho muchas cosas que nos han acercado a más gente, pero seguimos siendo un grupo para gente que compra discos, camisetas, va a las salas y vive la música como el balón de oxígeno que todo lo arregla. En ese sentido, seguimos llegando a la gente que vive este pequeño circo muy similar a nosotros.

¿Preferís tocar en salas o en festivales?

Depende del número de escaleras que tenga la sala. Los festivales son cómodos, agradables y dan visibilidad a los grupos para el público masivo, pero el de las salas es nuestro ecosistema. La relación con el público y con las bandas que tocas es mucho más directa en sala y es lo que da sentido a lo que hacemos.

Vamos más a conciertos en sala que a festivales. Nuestro cartel ideal de festival es de los que a duras penas cubre gastos, así que estar en un festi como Ebrovision que apuesta por bandas menos evidentes como Ty Segall, Nada Surf, Rufus T Firefly, Cala Vento, Biznaga u otras que nos pirran como León Benavente nos hace muy felices.

¿Creéis que el mundo de los festivales se ha convertido en un negocio? Se habla de una Burbuja festivalera. ¿Veis un inminente pinchazo de la burbuja?

Si no es rentable, un festi no aguanta en el tiempo, esto es la ley de mercado. Así que apoyamos que quien monta y arriesga, cubra y pueda pagar las facturas. Otro asunto es que los festis por encargo de ayuntamientos e instituticiones convierta el panorama en una piscina de pirañas. Peleas de cachés, sobreaforos, haters en redes... nos viene a la memoria el Festimad en el que todo ardió, el que mató a Festimad. O los años del cuchillo entre los dientes del Summercase. El fenómeno del cartel-fotocopia en el que siempre se programa a las mismas bandas tampoco mejora la situación. Es una pena para las bandas pequeñas, que no llegamos a entrar en buenas condiciones en los carteles y para el público que limita su calendario de ir a conciertos en este tipo de eventos.

La burbuja primero asfixia a los bolos pequeños de sala y después parece que corre el riesgo de explotar. Cosas cercanas como el Tomavistas, Ebrovision, Gigante, Polifonik, Sonorama y otras hechas solo por amor a esta bendita locura como el Canela Party, Merendola, Osa do Mar y mil que se nos escapan ahora es la pompa dónde nosotros queremos vivir.

Son muchos los músicos que se han posicionado y unido al gremio para frenar la corrupción del llamado "fraude de la rueda" de la SGAE, ¿Qué opináis?

Para formarse una buena opinión de esto, Ainara LeGardon y David García Aristegui acaban de publicar el libro "SGAE: el monopolio en decadencia". Ahí se hace un repaso de lo que es SGAE, cómo funciona, los problemas y la mala imagen que ha hecho de la gestión de los derechos de autor una mafia absoluta. Ellos plantean como solución, entre otras cosas, acabar con el monopolio de SGAE en la recaudación de los derechos de autor, una mayor transparencia, más democracia, y un reparto justo de la pasta. Creemos que es de sentido común. La rueda es algo muy sucio, cercano a tramas como la Gürtel y demás basura, con prostitutas y cocaína pagadas por la casa y gente condenada por ello, un peliculón. Es una enfermad degenerativa, sin duda.

¿Qué opinamos? Necesitamos una nueva entidad de gestión, adaptada a los tiempos digitales, que haga sencillo algo tan complicado como es el modelo de SGAE y que de libertad a autores para tener licencias libres y ceder los derechos cuándo queramos. Para esto hay que pelear y tomar cartas en el asunto: darle la brasa a SGAE, incordiarles. La información es una buena arma, miren el libro de Ainara y David, ahí lo han dejado bien clarito.

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