Silvana Estrada: "Estoy intentando hacer un disco atemporal que se deslinde de las esteticas actuales"

Tras triunfar en México y con un futuro en la música muy prometedor, Silvana Estrada (Veracruz, México) nos deleitó con su música en el ciclo 43 Gira en Kasas en uno de sus primeros conciertos en España. La cantautora enamoró al público con su voz única el pasado sábado en Barcelona acompañada de su guitarra, en una actuación en la que no dejó indiferente a los asistentes con sus temas que desprendían mucha pasión, belleza e inspiración.

En este ciclo de conciertos, hemos tenido la oportunidad de charlar con Silvana de vida, literatura, experiencias y mucha música.

Naciste en Veracruz, pero has pasado por Nueva York y Ciudad de México. En cierta forma, esos cambios habrán influido en tu música, ¿no?

Sí, muchísimo. Yo ahora vivo en Ciudad de México y de más está decir que mucho de lo que he hecho en estos últimos meses, o en este último año, tiene que ver con estar en una ciudad maravillosa, llena de vida, donde todo el tiempo estás conociendo gente que te inspira y te saca de tu zona de confort porque hay como mucho espíritu creativo y cuanto y más, Nueva York.

Igual Nueva York yo estaba en una escena como muy cuidada, que es la escena del jazz. O sea, realmente lo que me dejó el tiempo en Nueva York, más que un chip creativo de inspirarme, significó que mis amigos me inspiran todos los días: escucho sus canciones o lo que hacen, me dan ganas de irme todos los días corriendo a mi casa a escribir.

Y realmente lo que Nueva York más me dejó fue creer en mí, en lo que hacía. Nueva York lo que tiene es que hay tanta gente, haciendo cosas tan increíbles, que realmente te va a dar una fuerza y un poder sobre las demás situaciones, ser tú mismo y como abrazar tu propia voz y tu propio sonido.

Para quien no conozca la historia, ¿cómo y cuándo decidiste dedicarte a la música?

Ósea nunca lo decidí como tal. Mis papás son músicos y la música en mi casa era muy cotidiana, en la comida, después de la comida, sacar la guitarra y cantar, teníamos discos bonitos… Entonces, sí.

Más bien cuando cumplí dieciocho años (que es como en México la edad en la que presentas el examen para la Universidad y tal), yo igual ya llevaba cuatro años en el propedéutico de la Facultad de Música, y a la par la prepa que había hecho como institucional, como de la escuela. Y había sido pésima, entonces como que fui fatal en la escuela y dije, “guau, no puedo hacer otra cosa”.

Igual entré en la Facultad y la dejé. Nunca pensé realmente en cómo, que igual siempre hay mucha duda de qué vas a hacer, como que llega la edad y todo te dice, ¿para dónde vas a caminar? Y yo básicamente hice lo que quise siempre y trabajé mucho.

Soy alguien que desde los quince trabajo muchísimo, entonces como que nunca lo pensé, solo trabajé en lo que me hizo feliz, hasta ser eso, autosustentable y estar creciendo.

En 2017 salió Lo Sagrado, donde trabajas con Charlie Hunter. ¿Cómo llegó esa colaboración?

Bueno, en un festival cuando estaba en la Universidad, me mandaron a un seminario que se llama Tónica y que se da en Guadalajara y mi maestro del ensamble era Charlie Hunter.

Él es muy rebelde como para ser tan reconocido en la escena del jazz, le gusta más el blues y la raíz como folclórica norteamericana, y llegó y nos dijo “no quiero tocar ningún estándar tonto del real book”.

Y entonces, al otro día yo le enseñé mis canciones y le voló la cabeza. Y las montamos en el ensamble y después de eso una semana después me habló por teléfono y me dijo que quería grabar y fue a mi casa.

O sea que se pasó en una casa en el campo y aparte como cabaña muy bonita, entonces ahí en la cabaña grabamos su disco con cobijas y colchones y unos super micrófonos que llevó el ingeniero, pero realmente no hubo estudio, yo grabé en el baño.

Las canciones están marcadas por unos sonidos de un jazz muy potente, pero quizás lo que más especial las hace son las letras, tu pasión por la literatura y la forma de plasmarla en las composiciones. Háblanos del proceso de creación, ¿Qué cosas te inspiran?

Bueno, me inspiran muchas cosas. Soy alguien que trata de estar muy pendiente en general a la vida. Intento tener el corazón abierto para conmoverme con un montón de cosas, como las situaciones cotidianas y a la vez igual me nutro mucho leyendo, me gustan mucho las novelas y la poesía.

Hablando del proceso creativo, cómo llego a hacer las cosas es haciéndolas. Todos los días me siento a escribir y por estadística, entre más escribas, más chance tienes de que salga algo bueno. Entonces mucho de lo que escribo es espantoso, pero le dedico tanto tiempo a hacerlo y a que genuinamente me guste, que cada tanto sale algo que siento que vale la pena abrir la boca para cantarlas.

Te Guardo (Primeras Canciones) se escapa un poco de ese jazz experimental y juega con sonidos pop y folclore. ¿Ese cambio ha sido consciente o un proceso natural que te ha llevado a nuevos sonidos?

Yo creo que ha sido un proceso natural. Un poco consciente por eso que te decía, que me mudé a Ciudad de México y siempre es bien loco ver cómo uno adapta el sonido de donde está. Sobre todo, cuando eres un músico y un artista en desarrollo, que es inevitable que la gente que te rodea como que te inspire.

Por eso es importante siempre estar donde te gusta el trabajo de tus colegas. Porque eventualmente te jalan a ese lugar que te gusta.

Entonces, un poco el cambio que se oye es orgánico, en el sentido de que fue lo que quise hacer en su momento, y no lo decidí, pero sí fue un poco algo premeditado el mudarme a Ciudad de México y juntarme con la gente con la que yo me quería juntar para nutrirme de eso.

Mis influencias son muchas, realmente ahora hay tanta música que es espectacular… Empecé mucho a oír a Nick Drake, a Dylan… En especial Nick Drake tiene una cosa que se me hace muy chamber, muy folk-pop.

Para tu nuevo trabajo, "Marchita" buscas un sonido más acústico o "chamber pop". ¿Cuáles son tus influencias actualmente?

Eso, por un lado, y también siempre, o más bien más que nunca, le estoy dando entrada a la idea que yo tengo de los discos que no envejecen. Los discos que me gustan que son de los cincuenta, o de los treinta, o de los ochenta. O incluso los discos actuales que siento que nunca si los oigo no pueda decir, “uf, totalmente eso se grabó en los 2.001”, que esos sueños del 2.000 son estéticamente muy fuertes.

Eso, estoy intentando un poco hacer un disco atemporal que se deslinde de las estéticas actuales para que sea algo timeless.

© Nerea Coll

¿Escuchas algún artista español?

Ay, a Rosalía la escucho mucho. El primer disco, sobre todo, el de “Ángeles”. Pero también el del “Malquerer”, me encanta. Me gusta mucho como canta Silvia Pérez Cruz, El Kanka me gusta mucho…

Bueno, en mi casa siempre se escuchó Sabina. Y escucho mucho flamenco, igual, me gusta. Un amigo tiene un par de vinilos, son como compilados de flamenco muy, muy viejo. Y lo escucho y me hace llorar y yo creo que es de lo que más me ha inspirado últimamente.

Junto con la salida de la canción "Carta" este año, creaste el bonito proyecto de que la gente te mandara vía online "las cartas que nunca llegó a mandar". ¿Cómo te sientes al haberlas recibido y leído?

Fue increíble, de las cosas que más me han conmovido y me sentí francamente feliz, conmovida.

También fue abrumador, llegaron ochocientas cartas y abrimos un correo para eso. Hasta la fecha no termino de leer las últimas cien o doscientas… Pero porque también es fuerte. Son cartas que la gente envió, entonces son muchos temas delicados y fuertes.

Fue bellísimo y también me di cuenta de que sí, escribir es una manera de entendimiento muy funcional y que la hemos dejado de lado.

Hay una finalidad de las cartas, que es tú entenderte más allá de hacer entender a alguien si la mandas o no. Hay una finalidad de poner en palabras tu situación, tus sentimientos, y eso es bellísimo…

Me da pena que se pierda porque en el WhatsApp suceden muchos malentendidos. Es una reducción del lenguaje y es funcional si te digo, “ya salí” y tal, pero para hablar de temas fuertes, no. Cuántos malentendidos por dos palabas…

Entonces bueno, un poco fue eso, recuperar la tradición de las cartas y darme cuenta de que la gente usó eso como medio de terapia.

43 Gira Kasas te ha llevado a aterrizar en España, dando dos conciertos en Barcelona y Madrid, aunque tú también cuentas con otro en Madrid donde has colgado ya el soldout. ¿Cómo te sientes al cruzar el charco tan positivamente?

Increíble, es bellísimo. Me da mucha emoción… No pensé que fuera a ser así.

Es muy fácil ver la vida como muy a corto plazo sobre todo cuando eres artista. Por suerte, tengo dos managers bellísimos que velan un poco por todo, como por la foto completa. Pero yo, en general, no veo muy adelante, estoy muy al día concentrada haciendo cualquier cosa.

Entonces sí, como que aceptamos y dije “a ver qué tal”. Y entonces llenamos, y después abrimos otro y se llenó… Y yo como un poco en la nube.

Y de pronto llegamos aquí, hicimos el Late Motiv, luego hicimos un montón de entrevistas, hicimos un show y fue hermoso, después hicimos este show… O sea como que poco a poco voy enterándome que estoy aquí y está yéndome bien.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: