Así es “Vamos a volvernos locos”, de León Benavente

El nuevo álbum de León Benavente era de los trabajos más esperados del año. Con la fecha marcada en el calendario, al fin ha llegado "Vamos a volvernos locos".

 

Abre la veda "Cuatro monos" al son de unos sonidos cargados de misterio y sintetizador en bucle que nos recuerda levemente a la intro de Stranger Things. Llenos de optimismo, echan la vista atrás y cantan sobre su trayectoria musical y la gran acogida de los últimos años.

 

La segunda pieza, "Amo", cuenta con la colaboración de Eva Amaral. Con las guitarras por bandera, marca de la casa de León Benavente, Abraham Boba empieza a enumerar las cosas que ama acompñado de unos ecos de la mano de Eva en un estribillo en el que se mezcla a la perfección las notas características de Amaral y León Benavente, el perfecto combo.

 

Del romanticismo de "Amo" nos llevan a "No hay miedo», tema que comienza con unos teclados y guitarras adictivas y que se van repitiendo en toda la canción logrando una sintonía que no se te va de la cabeza. El toque electrónico que han añadido en este disco se hace más presente en la tercera pieza, creando una atmósfera de sonidos crudos pero electrónicos que vicia.

“Todos los vicios del mundo moderno son la vaca sagrada del banquete de un hambriento”.

“Todos los trucos del mundo moderno, el autoerotismo y el capital, yo me los creo, son mis dos mandamientos no son ningún farol cuando llevo mis gafas de sol”.

 

En la línea de “Amo”, María Arnal da su toque en los estribillos con su voz distorsionada y un eco que le da garra a la “Como la piedra flota”. Con ecos y sintetizadores que no tienen fin, Abraham nos "habla" en “La canción del daño” con su peculiar forma de recitar las estrofas. La canción del daño es una oda a toda aquella cotidianedad que envuelve el mundo actual. “La canción del daño es la que quieres oír”. León Benavente lo saben, nos gusta escuchar aquellas canciones que dan un golpetazo de realidad.

 

"Ayer Salí", con ritmos perfectos para el baile, es una de las canciones que más promete ganar en directo. Tiene todos los "requisitos" el instrumental y ritmo pegadizo, el estribillo en bucle y el gancho de voz tan particular. Pasamos a "Mano de Santo" con Miren Iza (Tulsa) que le aporta esa voz melódica que se acopla genial a los timbres de voz de Abraham. Una canción más tranquila que el resto, con letra personal que el público no tardará en hacer suya.

 

"Disparando a los caballos" es esa canción con la que el público se volverá loco y formará los buenos pogos. Rebosa de sonidos electrónicos y el León por fin ruge a todo volumen, mientras que "Volando alto" juega más en casa navegando en sonidos pop-rock.

 

Vamos a volvernos locos acaba con "Tu vida en directo" una canción envuelta en una atmósfera de lo más íntima que no hace otra cosa que contar tramos cotidianos de la vida en un acústico-eléctrico que nos deja un buen sabor de boca.

 

León Benavente despachan en 10 canciones toda una crítica al mundo moderno a ritmo de guitarras y sintetizadores manteniendo la garra, rugido e ironía que tanto les caracteriza. No salen de su base segura que es el pop rock pero se contonean con una electrónica que les hace cambiar de aires y conquistar al público.

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