La Hora Musa o cómo volver a poner la música en televisión en su lugar

Seguramente alguna vez habréis sentido esa frustración de querer que toda la humanidad conozca ese grupo o artista que os encanta; y chocaros contra la pared al daros cuenta que fuera de las redes sociales, nadie lo conoce. Pero no es tu culpa, es solo que la gente no tiene cultura musical.

Y ellos no tienen culpa, la culpa la tiene la televisión y el resto de medios.

Todos sabemos que la manera de consumir música actualmente no tiene nada que ver con hace tres década, y si me apuras, ni dos décadas: el formato físico ha quedado relegado para el melómano romántico del vinilo que busca una edición más premium, las discográficas y sus distribuidoras han conseguido el monopolio de los medios de comunicación masivos, ya no se valoran las ventas ni las entradas vendidas si no tienes reproducciones en plataformas digitales… y con ello, también han muerto los programas musicales; lo que serían ahora los anuncios de VEVO.

Desde los 80 es cierto que poco a poco hemos ido viendo cómo la música desaparecía del espacio televisivo, dejándose únicamente para ciertos invitados a Late Motiv (quien tenga pasta para la tele de pago) y los conciertos de Radio 3 que se emiten a horas donde es imposible verlo, a no ser que tengas uno de esos trabajos que acaban en “-er”.

Cuando hablamos de programas musicales, mucho pollavieja dirá shows como “Popgrama” (1977-1981, La 2) o “Aplauso” (1978-1983, TVE), pero no podemos evitar hablar de “La bola de cristal” (1984-1988, TVE). Aquellos maravillosos años 80 donde escuchar a la movida era guay y donde en Euskadi comenzaba una nueva rama de punk radical; ah, y Alaska molaba, no como ahora (no creo que haga falta explicar los motivos).

En este programa enfocado principalmente a niños, pudimos ver a bandas como Siniestro Total tocando en televisión en pleno horario infantil o a personajes como La Bruja Avería cogiendo el rol de malvado con su famoso lema Viva el mal, viva el capital. ¿Imagináis esto en nuestra televisión actual, donde ya no solo hay 2 canales y la oferta es más variada? Pues eso mismo pensaron los directivos de TVE cuando alguien les chivateo lo que ocurría en aquel programa “infantil” y decidieron cancelarlo. Creo que podemos afirmar que este momento es el principio del fin de la música en televisión.

La música ha ido desapareciendo de la parrilla televisiva poco a poco hasta que solo han quedado las pequeñas actuaciones que las discográficas dominantes pagan por promoción (¿habéis probado a poner alguna vez Sálvame cuando hay actuación “musical”?, son unas risas viendo a yayas perreando y a los tertulianos merendando).

Si querías ver alguna actuación en directo solo podías recurrir a YouTube, a ese DVD en directo que una vez te regalaron con un disco pero que no puedes tener porque ya nadie tiene un reproductor de DVD, o esperar que en programas como Likes o Late Motiv (Movistar) invitasen a un grupo que te gustase; ya no había nada exclusivamente dedicado a la música.

Y eso en el caso de que te guste el indie, el pop o algún artista/grupo emergente que estén siendo punteros; cómo te guste otro género estás bien jodido.

Es que hay un programa de rap en Radio 3 los domingos a las 2 am” Claro, en pleno prime time.

Pero cuando ya todo estaba perdido, ya no existía esperanza y parecía que no había espacio para nosotros en la parrilla televisiva, aparece, perdonadme las mayúsculas, LA BENDITA “LA HORA MUSA (2018, La 2).

A ver, quizás me he venido algo arriba, pero para un millenial como yo que ha visto transformarse la MTV en una cadena que emite Gandia Shore, estas lágrimas están justificadas. Presentado por Maika Makovski, cada programa consiste en un par de bandas o artistas invitadas que tocan varias canciones en directo en plató, con su respectiva entrevista sobre música e influencias (sin pregunta de “¿cuánto dinero tienes en el banco?”), acompañado de actuaciones de otras bandas grabadas previamente, reportajes sobre festivales o, incluso, un reportaje sobre pop indie para niños pequeños (y no es broma, Vetusta Morla está implicado en esto).

Lo sorprendente es que hemos podido ver pasar por el plató de este programa desde León Benavente, Vetusta Morla o Annie B Sweet hasta a Natos y Waor, Tote King o a la francesa ZAZ; el abanico musical es bastante variado y no deja indiferente a nadie.

 Es cierto que a veces se nota que está enfocado a un público muy snob de la música, o más bien, carne de Low Festival; al igual que será difícil ver a artistas más comprometidos políticamente por la cadena en la que se emite. Pero es un avance que por fin tengamos este espacio televisivo, un espacio donde se apuesta por la música menos comercial. Recordemos que artistas como La Raíz o Kase O llenan estadios en Madrid y las radios se siguen negando a ponerlos en sus emisiones.

¿Y porqué he escrito este artículo? No me ha pagado TVE, es porque acaba de terminar la 2ª temporada de La Hora Musa y un servidor está triste porque ya no tiene su pequeña ración semanal de razones por las que encender la televisión y no poner directamente Netflix.

Si queréis ver los programas de La Hora Musa podéis verlos en streaming desde la web de RTVE.

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