No eres el único que no entiende el nuevo EP de Bring Me The Horizon

Hace unos días me llegó un enlace para escuchar un nuevo disco filtrado de Bring Me The Horizon; no le hice mucho caso por lo que solo escuché un par de canciones y por cómo sonaba creía que me habían tomado el pelo y en realidad se trataba una filtración fake. Imaginaba que un chico de 16 años polaco habría compuesto estas canciones experimentales y las habría filtrado bajo el nombre de una banda mundialmente conocida para darse a conocer; es más, el titulo del álbum y de las canciones eran totalmente incomprensibles. Borré el disco y seguí con mi vida.

Unos días más tarde abro Spotify y ocurrió lo inesperado: Bring Me The Horizon saca un EP con el mismo título y mismas pistas que el filtrado. No era una broma y yo le había echado las culpas a algún chavalín polaco.

Si no estáis relacionados con el mundo de esta escena musical, BMTH era un referente mundial por su evolución musical. Los chicos de Sheffield (misma ciudad que los Arctic Monkeys) comenzaron un estilo emo tirando más a deathcore, por eso nos presentaban a un vocalista (Oliver “soy un niñato” Sykes) completamente tatuado, piercings de Fotolog y un flequillo negro que ninguna plancha a manos de ningún adolescente podría conseguir jamás.

Pero esta banda fue evolucionando con el tiempo, y cuando ya alcanzaron su punto más alto de popularidad sacaron un disco que sería, considerado por muchos, el mejor de su carrera: Sempiternal.

Este disco se caracterizó por un nuevo sonido influenciado por una nueva incorporación a la banda: Jordan Fish (quedaros con este nombre). Un disco musicalmente más adulto, con mayores estructuras y composiciones, muy centrado en la depresión de Sykes y con unos arreglos fantásticos que consiguieron hacer de BMTH un grupo único. Nada podía salir mal tras esta maravilla (el autor de estas líneas lleva años pensando en tatuarse la portada de este disco por si no lo habíais notado).

Tras este disco la banda se vio más influenciada por Fish y sus nuevos arreglos digitales, quedando reflejado en su siguiente trabajo That´s The Spirit, y mucho más si cabe en amo, donde los reflejos de lo que fue una banda de metalcore ya casi no existen. El pop se fue adueñando más de la banda.

Sale el último trabajo de Kojima y la banda compone Ludens como BSO, un single muy bueno que recoge ambas trayectorias de la banda y consigue buscar un punto de equilibrio perfecto entre las estructuras repetitivas pop y los guturales “menos guturales” de Sykes mientras se desarrollan arreglos y puentes electrónicos muy bien escogidos.

Ahora que ya estáis al día y entendéis (o no) lo interesante que me parece ver la evolución de esta banda, vamos directos al tema que trataremos hoy (preparaos para el título del álbum): Music to listen to~dance to~blaze to~pray to~feed to~sleep to~talk to~grind to~trip to~breathe to~help to~hurt to~scroll to~roll to~love to~hate to~learn Too~plot to~play to~be to~feel to~breed to~sweat to~dream to~hide to~live to~die to~GO TO.

Y no es broma, ese es el título.

No quiero hablar del tracklist del álbum, y no porque no quiera, si no porque no sé escribirlo. Los títulos parecen haber sido generados por una IA a medio desarrollar y lo único que consigo entender son las colaboraciones, entre las que podemos ver a Halsey, Happyalone., Toriel, YONAKA, Lotus Eater y Bexey. Unos fieras.

Los chicos de Sheffield dejaron claro que ya no van a sacar más trabajos de larga duración y que este nuevo sonido marca la nueva etapa de BMTH, pero escuchando el disco no podemos evitar que falta algo. No me malinterpretéis, el disco en realidad me gusta: no es nada parecido a lo que ha sido BMTH hasta la fecha y se puede entender que es música muy experimental que solo algunos abonados al MOMA de Nueva York entenderán, pero es disfrutable si lo escuchas detenidamente y creo que quienes no estábamos acostumbrados a este sonido, podemos aprender muchísimo de él.

Las pistas donde salen Halsey, YONAKA y Happyalone son muy buenas pero este EP se basa en Fish volándonos el cerebro con esos sintetizadores, y en Sykes dándonos la chapa al oido sobre un beat repetitivo que parece no terminar; y un ejemplo de eso es Underground Big {HEADFULOFHYENA}, que dura 24 minutos.

Sé que en esta escena existen muchos true que criticarán a este álbum por ser una mierda, pero me parece una buena forma de marcar una nueva etapa en la banda y de expandirse a nuevos límites que les alejen del confort actual. Por otro lado, no puedo dejar de pensar que esta nueva fórmula no les va a funcionar; debido a que ya han perdido a parte de su público y el que han ido ganando en estos últimos cambios es menos fiel. Por mucho que pueda disfrutar el disco, no iría a un directo en el que presenten este nuevo trabajo.

La conclusión final es que BMTH son únicos en su especie y unas divas que creen ser superiores a cualquier etiqueta. Este EP supone un cambio que solo el tiempo dirá en que se convierte: en Yoko Ono gritando, en Enya, en algún artista secundario del BBK Live o la próxima banda sonora de una película alemana de Antena 3.

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