White Lies en Bilbao, un fin de gira sobresaliente

El regreso a España de White Lies ha sido por todo lo alto, con una mini gira compuesta por cuatro fechas en distintos puntos de nuestra geografía, que culminó el lunes en Bilbao con un show impecable.

Abrieron veda The Owl Project, banda vizcaína que se alzó como ganador del Rockein 2018 y que empieza a abrirse paso en la escena local. Con sonidos que nos recuerdan a post-punk y a los Muse más cañeros, en un set de media hora desgranaron unos cuantos temas acompañados de un juego de luces de lo más llamativo.

El plato fuerte de la noche no se hizo esperar mucho, puntuales, salieron los londinenses acompañados de los gritos de un público más que eufórico. Fue un concierto intenso, repleto de novedades, hits y muchos juegos de luces. Entre vítores y al ritmo de “Time To Give”, y es que no podía ser de otra manera, ya que tratándose de la gira de presentación de su quinto álbum de estudio, Five, qué menos que abrir el show con uno de sus temazos.

El espectáculo siguió con ánimos de meterse al público en el bolsillo, y qué mejor forma que meter un par de hits míticos de la banda. Así, al primer tema le sucedieron “Fairwell To The Fairground” y “There Goes Our Love Again”, que ya se han consolidado como temas insignia de la banda, y no hay mejor prueba de ello que el público enloquecido coreándolas a pleno pulmón.

Algo que destacó mucho durante todo el concierto fue la clara presencia del penúltimo álbum, Friends, del que sonaron bastantes temas, como “Is My Love Enough?” o “Hold Back Your Love” que sonaron de manera consecutiva con una gran acogida por parte de los presentes.

El recorrido a través de un setlist repleto de viejas glorias siguió avanzando hasta llegar a "Big TV", uno de los grandes hits de la banda que hizo enloquecer al público, que se arrancó a vitorear desde el estallido del primer acorde.

Cuando el show llegó al ecuador, empezó a coger mucho más protagonismo Five. Había sido una primera mitad cargada de visitas a los viejos álbumes, cosa que los espectadores agradecieron, ya que supuso toda una efervescencia de emociones que propició una mayor acogida a los nuevos temas, que para muchos quizás resultan más desconocidos.

Entre los juegos de luces azules, rojas y rosas, White Lies hicieron estallar toda la esencia de su último álbum con temas como "Kick Me", "Hurt My Heart" y la incansable "Tokyo". Y cómo no, esta segunda parte estuvo acompañada del típico bis. Por lo que la banda regresó a backstage, espero a los vítores frenéticos de sus seguidores, y volvió a hacerse con el escenario para arrancas con las tres últimas canciones que pondrían el broche de oro al espectáculo.

Pero, por su puesto, el concierto no podía llegar a su fin sin un tema tan épico como "Bigger Than Us". Si esta canción emociona en versión estudio, el directo le hace justicia con creces. White Lies quisieron ofrecer un fin de concierto a la altura, dejándonos el corazón roto, pero felices de haber estado allí. Una canción coreada a pleno pulmón que sonó con más garra que nunca.

Tratándose de una sala relativamente pequeña, la banda consiguió sacar el máximo provecho a cada elemento, logrando un sonido espectacular que nos dejó más que satisfechos. Ningún instrumento eclipsaba al otro, y la voz deslumbraba por su claridad y contundencia

El concierto de White Lies era todo un reto, si ya lo es Bilbao en fin de semana, tocar un lunes abriendo calendario laboral es complicado. Sin embargo, el llenazo en el Kafe Antzokia dejó claro que los británicos conquistaron el norte y a su público.

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