Grupos de pop facilón, el auge del single y el cambio en el consumo de la música

Estaba por Twitter y me topé con un hilo donde se hacía una crítica a la nueva ola del single. Es cierto que el single ha estado ahí siempre, pero de forma secundaria al clásico LP. Ahora en cambio, los nuevos patrones de consumo de la música han hecho que el single predomine y los artistas se decanten por sacar su música a golpetazo de single.

El hilo en cuestión criticaba a artistas emergentes del pop e indie que empiezan a hacerse hueco en el panorama nacional. Artistas como Dani, Carlota, Confeti de Odio, Casero, Natalia Lacunza o Marcos y Molduras han sido puestos en el punto de mira por subirse a esa ola del single, hacer buenas cifras y cosechar cierto éxito en tiempo récord.

Entiendo a los nostálgicos del clásico LP, donde el grupo te regalaba una vez cada dos/tres años un disco con diez canciones nuevas que explotabas hasta el siguiente. Pero los patrones de consumo musical han cambiado, y como todo consumo en el sistema capitalista actual, persiguen el lema del «hot money», máximas ganancias a corto plazo. Pero no son los artistas quienes precisamente han decidido los cambios de consumo, sino que se han visto obligados en las dos últimas décadas a realizar constantes cambios para aclimatarse a un sistema que juega con ellos como si estuvieran en SAW.

Patrones de consumo a parte, algunos de los artistas nacionales del momento, tachados de emergentes (¿Cuándo se deja atrás la etiqueta emergente?), son artistas que sin mucho presupuesto y el amparo del conocido tridente discográfico que manda en España, han sacado sus proyectos adelante con una autoprodución y autoedición excelentes.

Carlota, por ejemplo, se lanza a lo solitario mientras crea Futuras Licenciadas, su propio sello donde lleva a cabo la edición del primer EP de Carlota. Autoprodución y edición 100%.

Confeti de Odio empezó en 2018, aunque anteriormente ya había hecho sus pinitos. Es cierto que ha ido a golpe de single, pues hasta 2020 no ha tenido los medios para poder sacar su disco adelante y se acaba de hacer autónomo, algo difícil en los tiempos que corren.

El trío Cariño son quizás, las que lideran el tontipop actual por excelencia, tras casi tres años de trabajo sin descanso y con un álbum y unos cuantos singles con mucho curro a sus espaldas.

Casero es el nuevo proyecto de Gabriela Casero que lleva en el ruedo desde 2017 con Mis y que decide apostar por otro género aquí. Va a golpetazo de single porque es un nuevo proyecto que la propia artista está descubriendo sobre la marcha.

O Natalia Lacunza, quien no es artista de single precisamente. Antes de Operación Triunfo, sí, pues no tenía los medios para disco. Tras el empujón de OT saltó al panorama nacional con dos EP, consolidándose con este segundo.

Como bien ha dicho Stephen Please, otro artista que seguramente entre en la crew del pop facilón, «Que la gente le vaya bien en el primer año que hace música y no tarde 4 años en llegar a algo como podía pasar más hace unos años pues me parece de puta madre un beso a todos.»

Os dejamos con una playlist a ritmo de pop facilón

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